julio y noviembre

IMG_0187pensaba que siempre te escribiría. desde el primer día y cada día como si yo tuviera dieciocho y fueran para otro amor diferente al que tenía guardado para ti y no sabré dártelo mejor. pero ha pasado toda tu edad y cada día habláis con más voces y menos palabras mías. parece que no te quiero bien pero es mentira. cuando lo pienso me duelen los ojos si lloro porque debe de hacer mucho que no lo hago. es como si te fueras a marchar antes que yo y yo llego tarde porque ya no estoy, ya me acabé. me duele mucho. dejó de haber la gasolinera donde compraríamos antes de huir a algún sitio que no existía, pero existen más sitios donde huir mientras me acabo cada día un poco más de menos que en éstos me veo. siento mucha tristeza al no ver más que silencio o palabras en ninguna pregunta. podría volver atrás y subir gracia de noche y acabaría igual, queriendo no acabar la noche que al despertar ya no existiría. a veces doy una mano y das pasos conmigo como si estuviera cambiando de vida. pero al final, me voy un poco más.

imago

el sábado te regalaron un globo de los que vuelan. un globo lila, tu color favorito. te lo dieron en el corte inglés de francesc macià. no estaba muy lleno y se notaba que la mayoría de gente con la que te cruzabas vivía por encima de la diagonal. cuando te lo dieron sonreíste mucho y te escondiste detrás de mis piernas. me encanta cuando unas veces eres muy tímida y otras no, así como aleatoriamente. y cuando lo eres y te escondes tras mi rodillas moriría. son de esas cosas que me encantaba imaginar cuando comencé a pensarte. estábamos cerca de la salida y, como por algún motivo siempre hay todo el aire del mundo allí, te repetí muchas veces que lo tenías que agarrar muy fuerte porque si no lo hacías el globo se iría volando. creo que en algún momento lo entendiste y no te fiaste de tus manitas. me dio pena, me pareciste tan frágil que me sentí culpable de otra cosa más. al tener a tu globo lila tan cerca, bien atado, recordé un globo plateado que me regalaron a mí cuando cuando era niño. un agosto, en una feria de garrucha. ya verás como no me gustan las ferias. no me gustan ni las atracciones ni los sonidos. no me gusta la melodía que hacen con la voz en las tómbolas. ni la canción de la cucaracha en los autos de choque. ni que parezca que todo el mundo se te quiera colar en cualquier sitio y tenga que estar posicionándome todo el rato intentando evitar decir que yo estaba antes. además la ferias siempre suceden como cuando acaba algo. siempre hay una feria de por medio cuando se acaba algo. feria y luego petardos y luego ya está. y no me gusta, no me gusta cuando se acaban las cosas. mi globo. mi globo plateado. al volver a casa lo dejé ir para que pudiera volar un rato en mi habitación, pero al levantarme al día siguiente estaba flotando a poco más de mi altura, sostenido en el aire. y me pareció aún más mágico porque casi podía tocar la magia. aún hoy me siguen fascinando cosas como que las luciérnagas hagan luz o que los globos puedan volar. yo pensaba en esas cosas antes de dormir esperando que al día siguiente, al despertar, hubiera otro mundo, un mundo mejor, un mundo en el que nunca te hubiera tenido que decir que ojalá nunca hubiera nacido. pero es mejor no querer haber nacido que quererse morir.

^ el vídeo original pertenece a su autor en youtube.

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hasta ahora nunca había tenido un sueño que se repita. sólo una vez me desvelé de un sueño que creía real y al ver que era pronto y casi real intenté volver a dormirme para volver a soñar exactamente lo mismo y lo conseguí. ha sido la única vez. tendría más de diez años, menos de doce y pasó en gelida una mañana que hacía un poco de frío. me enorgullecía de mi variedad onírica, veía extraño repetir sueños, como de gente con algo en la cabeza. así que me veo un poco con algo en la cabeza. a veces me parece que no, pero siempre acaba siendo que sí. hasta veo mal. me cuesta enfocar por las mañanas y por las noches, y eso que llevo gafas hasta en la cama justo antes de dormir y ponerme la radio para escuchar cómo hablan del barça y quedarme dormido. repito sueños y veo mal. son cosas que creo que están relacionadas de algún modo. pienso en esto todos los días, como si algo estuviera tratando de decirme alguien. hoy, otra vez en el mismo sueño, en algún momento de éste, justo cuando parecía resignarme al final que coincide con el final del sueño te decía como quien ya tiene un propósito de vida nueva: -voy a ser vegano-. lo acabo de recordar mirándote y me he puesto triste, como si el final del sueño se fuera hacer real, sin importar la forma ni el momento, como si fuera una certeza que el final sucederá, y no importa cuántos taxis de vuelta a las cinco coja para evitarlo, sucederá, por más canciones que empezaran a la misma vez en el taxi y en la cabeza y me preguntara si era verdad que podría estar perdiendo mi religión. tú incluso me has mirado como si algo pasara, con tus ojitos. no sueles ver cómo me quedo colgado en algo, hoy te he dejado para que me conozcas un poco más, o para que un día lo leas aquí y entiendas si hoy será el entonces del que hables en un futuro. tú has cerrado los porticones de nuestra terraza del eixample -es algo que te encanta hacer y me encanta mirarte hacer- y al volver me has visto como se ve a la gente con algo en la cabeza.