mi coco

para escribir, no quiero abrir la factura de vodafone, y cierro los ojos mientras no dejo que su frase -qué peste a tabaco- se me escape de las manos. todo me sonaba bien mientras estábamos dos o tres con dos o más cervezas en una barra, sin acordarme de lo que recordé en el taxi -parece que eso sea lo más importante para ti-, y hablando de cada uno o sintiendo que no necesito nada más, a nadie más, o nada más que mirar hacia una mirada atenta a unas manos que rasguean dedicadamente unas cuerdas, o nada más que pensar que no pienso querer, que no querré más, que cuando no vea magia me iré por donde llegué; que siempre respiré de miradas, aunque haya follado muchas menos que nadie.
tenía bastante sólo mirando y sintiéndome siempre ajeno, sin nada que medir, sin ninguna vagina que envidiar, ni ninguna sangre que malgastar.

en el taxi, por aragón, miro hacia aquel parque y comienzo a alejarme de las vaginas.

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4 comentarios

primens! ;-)

Yellowcito, gracias por mancharlo todo con tu magia…

1abr de los tuyos y 1bs de los míos

(y hazme caso, vale muchísimo más la pena estar bueno de corazón para dentro, como tú!)

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Este post es brutal… me encanta. Desprende fuerza, por mucho que la disfraces o te disfraces de abismo…

¿Sabes? Una de las cosas más determinantes en esta vida, es la actitud. Si eres capaz de cambiar el pie con el que te levantas, la vida no es tan canalla… prúebalo un dia de estos…

Hacía años que no oia la palabra vagina. Y desde ahora es una de mis preferidas.

Gracias, Yellow… por dejarnos comentar (que ya iba siendo hora). Eres un tio grande… y por dentro tienes que ser máaaaas grande todavía.

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audrey, gracias :) aunque a veces quisiera estar bueno de la otra manera jejeje pero se agradece, y me gusta q sea la primens.

tipo raro, me halagas! por las mañanas intento que las legañas sean bonitas, por si me sonríen en las calles que se podrían cantar en una cación ;)
es una manera “amelie” de decirlo, pero es lo que dices tú, en realidad.
creo q vagina lo escribí pq me recordó a nirvana. tb es bonita la palabra útero. :)
no hay de qué, en parte tienes la culpa de que vuelva a dejar comentar.

1abrazote a ambos!

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Pinkgbacks & Trackbacks

[…] si hoy empieza una guerra, hace dos años, más o menos, ganó el que me hace así, de vez en cuando ahora. me refiero a uno de los polos. no lo ganó todo porque estoy aquí, de alguna manera contándolo. todas las fiestas a las que iba me parecían un examen. al final de una, una noche, un sábado, una evacuación, hablé con un parisino que se sentía más o menos como yo, pero su ego estaba. sentado en un sillón me vi barriga y lo de más abajo, el órgano viril, me pareció totalmente inservible para la noche. además, la echaba de menos de esa manera con la que te jodes las noches, tanto que seguía pensando en ella y no servía pensarla follando cada vez que se desvelaba él o se desvelaba ella -se habrían ido a dormir pronto, juntos y casi en el mismo momento: él primero, para depositarse en el lado más cercano a su ventana-. el parisino, al verme ensimismado con mi entrepierna, marchó a por una francesa no de parís. lo hice adrede, para ahuyentarlo e irme sin avisar, a la calle. marché, queriendo que el cuerpo se quedara allí sentado, pero ante lo imposible decidí utilizar únicamente el sentido auditivo y lo demás del cerebro. sólo tenía una canción de morrissey, la mejor. en el cruce de enric granados con aragón, el del parque, el paso de cebra me pareció lo suficientemente ancho como para juzgarme: si lo cruzaba corriendo, sin ver a, ni mirar a, y no me pasaba nada, es que merecía. pero no encontré la aleatoriedad necesaria, un impulso sin vestigios que vaticinaran qué pasaría antes de llegar al otro lado -el que no es el de donde está hacienda-. empecé a llorar al saber que merecía, y en definitiva llorar todo es lo mejor que hice aquella noche. cuando paso por el mismo cruce me acuerdo de ella, porque es de ella, pero sobretodo de cómo merecí. […]

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