el morir (y la mamada)

Al lado de la rotonda hay una columna cilíndrica con carteles de fiestas de mierda en discotecas poligonales con ex concursantes de concursos de mierda; en su alto brilla la hora, que luego mengua a la temperatura callejera y luego a la publicidad; después vuelve al principio: tiene su propio ciclo.
La barbilla en el marco inferior de la ventana de la galeria desde donde la miro; fumo a escondidas allí… con el frío en la cara, que me sienta bien. Fuera sólo pequeños ruídos como los de unos tacones que caminan en compañía y los que emite el panel; cuando estabilizan su ciclo, se unen al silencio y se tornan apacibles.
La temperatura callejera ronda los diez grados centígrados y, aunque lleve unos días nublado, viene olor a primavera cuando se menea el aire y suena a Carla Bruni; mientras, yo en lo mío, olvidándome de lo que iba a decir en el momento inmediatamente posterior, haciendo el bohemio por ahí.
Ahora, consumiendo demasiados cigarros y releyendo, me gusta que sea evidente que no haya frase de toda esta fabuleuse historia en trocitos, con todas sus palabras escritas en un mismo día. Por eso, he sonreído releyendo los indicios de primavera mientras siento los últimos coletazos de frío, los que pueden dejar nieve como el año pasado.
El día que vuelva a leer lo dicho, seguro que recordaré que escribí después de ver Garden state, en un sábado frío un tanto triste en el que tuve ganas de seguir inmóvil dentro de esa manta blanca, sin ganas de abrazos y con ganas de nadie ni nada más que las de pensar en una piscina, o en el funeral de Jalea, o en caballeros andantes que venden hamburguesas, o en Cosquilla, o en un arca al borde de un abismo infinito en Newark, o en las despedidas en los aeropuertos, o en disfraces de caimán, o en las coletillas que se contagian; Don’t panic, New Slang y Fair.
Te recomiendo escuchar la banda sonora antes de ver la película, como lo hice yo por casualidad.

Creo que fue el sábado quince de marzo el día que lo vi muerto; mi madre dijo que había una puta chupándole la polla a un tío muy cerca de la entrada del tanatorio de Les Corts. En el otro desdoblamiento de la realidad, el que no estaba viviendo, a la misma hora sucedía un tardío fin de fiesta en la Punxanguella -porque siempre fue así- y a mí no se me habían ido de golpe las ganas de cualquier cosa que no tuviese relación con la evaporación, el éter y el escapismo; las de perder alguna de las virginidades que tenía, permanecía en las antípodas de la única realidad que era posible vivir.
Quizás, en algún otro que devenía en el que no estaba viviendo, alguna de aquellas que iban a venir a la fiesta, me la estaba chupando a esas mismas horas; ante todo, estaba pasándomelo bien con ellos, los fritos; entonces no hacía falta más.
La mamadas reales o sólo reales en otro lugar desdoblado, fueron tan poco importantes como la identidad de la prostituta y el mortal; y sin eufemismos: nunca me acabó de gustar que me la mamen; tal vez es para hacer más liviana la historia de esas vivencias en las que no sabes si estas viviendo.
Aquel día me sobró la casualidad de ver a Sergio por segunda muerte consecutiva; de lejos, entrando en el metro de Pubilla Casas, tan guapo, tan rubio, tan delgado y tan alto como cuando me atraía como las primeras chicas que lo hacían en octavo; tan tan como cuando le envidiaba insanamente.
Lo hizo aún más, casi hasta doder, la cola improvisada para darnos abrazos que se formó tras el último espacio que sellaba el cemento para cerrar el hueco con la tumba de mi padre junto a la del suyo, pudriéndose en la eternidad como dictan las leyendas urbanas, al tiempo que el protocolo del entierro dictaba que ésa debía producirse y la família debía sollozar en voz alta al subirlo a la última fila de pisos, la que se ve desde la ventana de los cercanías que van dirección Maçanet.
Aún me escaparía de ese entonces del que no recuerdo si mis lágrimas existieron; pero el cielo era azul y me hubiera gustado escuchar Don’t panic… le pegaba, pero la canción no existía aún y Gwyneth Paltrow aún estaba disponible. Bueno, en realidad no lo sé.

Me gustan los corazones dibujados en cacao sobre la espuma de los cafés que sirven en el Charlott, porque puedes hablar de ellos y utilizarlos en bonitas metáforas: al caer, el azúcar los desdibuja, tal como algunos dejamos de utilizar la palabra amor o conjugar querer, con dulzura.
Nunca tendré hermana mayor, pero sí a Mari. Porque de alguna manera la tuve y la tengo, encontró una mesa de dos escondida en ese café al que la llevé, cerca de la fotografía de una sonriente Audrey Hepburn en primer plano; ellas son el buen litio mientras profano mis retales escribiendo, para no estar triste a estas alturas de este fabuleux trocito.
La intuición me dijo que sí había muerto y que lo del marcapasos era una putada de tapadera, que no tapaba una mierda mi puta intuición; yo era como aquel reloj en La batalla de los Ewoks. Agradecí que ella -Mari, no Audrey- finalizara el protocolo del silencio. ¿Aún no se lo habéis dicho?. Pasos. Ojos verdes. Lamento. Dilatación. Hondura. […] es así. Que me quiero morir, como quien dice: no puede ser.
También, en las mañanas con mucho viento de los martes de enero de dos mil cinco, pretéritas de la segunda ola de frío polar, de cielos completamente azules como aquellos días del primer abril del milenio -en el que murió-, con nubes veloces de algodón de feria blanco, bajando por Diagonal, mi lado preferido es el derecho, una vez quedan atrás los centros comerciales. Francesc Macià, Muntaner, Aribau, Rambla, Passeig de Gràcia y Balmes sólo podrían existir en Barcelona, y esa existencia sublime también dolía -por bella- en la parte tras la pupila, donde todas mis preguntas abusaron violentamente de todas mis dudas, hasta sencillamente formularme si la única manera de acabar con esa violencia era finalizando yo, pues aquel desencaje sólo vivía en mí -como la mayor parte de esas preguntas desde que comenzó giran entorno a mí-, así como las lágrimas nacían en mí cuando pensaba en los que me echarían de menos, y se congelaban porque es lo que sucede con lo que nace de una efervescencia y llega tan lejos de su origen; no estoy hecho para esto.
Fuera todo parecía dentro del orden natural de las cosas, a la misma distancia de siempre, pero yo me sentía pequeño y poca cosa para todo aquello.
Me hubiera gustado que aquel paseo y aquellos pensamientos hubiesen sido como quien dice no puede ser.
Aquella mañana acabé en Gracia porque necesitaba algo más pequeño que calles y avenidas grandes; escribí qué se puede hacer por Londres en dos días y medio; leí el Túnel; me olvidé la comida que compré en la barra de un bar; y pensé en lo poco que sabía de Sylvia Plath.
Así fue como volví a mí.
We live in a beatiful world.

* la foto es de sylvia plath; la encotré por ahí y la retoqué un poco.

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17 comentarios

Se nota que volviste a tí, se te lee como al principio, muy al principio, y no sé hasta que punto es eso bueno, pero ya sabes… las piscinas siguen sirviendo, no cambia la metáfora, igual que el barrendero, recuerdas?
Te abrazo de todas formas, vale?

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lü, todo es muy diferente de como era al principio; antes -cuando empecé- las preguntas eran sobre alba y ahora son sólo sobre mí.
esa escena de la piscina es una fotografía única… igual nada tiene esa película, pero hoy la voy a ver por tercera vez.
y recuerdo la metáfora.
"de todas formas" suena raro. 1abr, xiketa.

retina, gracias jejje sí sentó bien en cuanto me senté en mí, antes fue demasiado intenso para dentro. genial la canción :) 1abr!

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Qué te ha dado últimamente con El Túnel? A mí me traumatizó un poco ese libro… Porque me encantó pero a la vez me provocaba sensación de ahogo y frustración… no sé, a veces sucede que te gusta y disgusta algo a la vez… entiendes lo que quiero decir, no? Seguro que sí… Un beso!

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me ha gustado, conozco bastante bien tu ciudad y al final acabé tb en gracia, tal vez en los verdú, viendo la peli.
it’s a wonderfull world, por qué no?
besos.

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S, lo acabé ese día, es la lectura más reciente jejeje Sí, creo que algo raro tiene ese libro, porque a veces llega a ahogar, a exprimirte… o parece que insiste en hacerte decidir a quién coño te pareces de los dos… algo así… 1b7

siloam, eso dice la canción… como tantas… depende de la época sencillamente la vida es rara de cojones, como diría un amigo. Gracia es muy bonito, aunque esté llena de modernos jejej. los cines serían los verdi, creo jejeje. vistes esa película allí??? joo, q grande! buena combinación. 1abr!

por cierto, tol mundo al suelo!!! jejeje

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me gustó el final…
what a wonderful world!

Es que el Túnel da mucho que pensar… vaya vaya.
No creo que te fuerce a identificarte con uno de los dos personajes; a mí lo que me pasó es que a ratos me identificaba con los dos; supongo que alguna vez todos hemos sentido como Castel y otras veces como María.

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alhua, es por la canción de coldplay; sí… por canciones como esa vale la pena decir esa frase.
sobre el libro, a mí me hizo sentir así… entre asfixiado y en debate forzado para investigar quien he sido. en el fondo es bonito que un libro te haga sentir algo así. 1abr

lü, jejej dije eso porque "de todas formas" me sonó así como: "bueno, no me gusta lo que dices / haces / … , pero te abrazo, vale?"
1abr incondicional pa ti

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Bueno, algo así, no es que no me gusten algunas de las cosas que dices pero… sinceramente me dejó un regusto raro… cuesta explicar…
En todo caso te abrazo porque no tiene que gustarme todo lo que dices/haces/piensas, está por encima de todo eso, no tienes que ser un ser idílico imaginado por mí, el fiel reflejo de la imagen que yo me haya formado. Me estoy liando más…
Lo dicho, que te abrazo

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elektroduende, :) me lo había tomado de otra manera, como quien dice "hago la vista gorda y te doy un abr". releyendo, veo q todo es una tontería lingüística :) esta noche tuve fiebre sin venir a cuento y debió ser que ya empezaba a ver cosas raras. en fin, un abrazo incondicional jejeje

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Terapéutico espero, escribir, digo. No me atrevo a comentar nada…así que… podrías invitarme a un café en el Charlott no? me ha gustado eso de desturir corazones con azúcar . TAXI!!

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memoria, claro… pero atrévete a comentar algo, plis. recibir comments es terapéutico.

dieinch, de este palo… la basca se mete en movidas mil de este palo. maxi eres grande :)
hoy tema "el hundimiento", no? ara te llamo.
1abr

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jeje, claro los verdi, eso me pasa por hablar de corrido con la cabeza llena de recuerdos mezclados.
No, no la ví ahi, pero otras sí, en vigo los subtitulos sólo en dividi.
preciosa foto has puesto hoy, la panorámica.
besos.

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siloam, gracias. a los verdi nunca he ido, tengo ganas, por eso :) el divx y el mp3 son la vida; qué haría yo sin películas por la noche y música todo el día?! 1abr

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