parís

[Muse]

Una vez fui por primera vez a París a buscar algún sitio donde caerme muerto, porque en Amsterdam ya no vendían más sitios de esos; al menos yo no supe encontrarlos cuando me abandonó la paz de donde viven las caricaturas bajitas, azules y con barret. No sabía que en verano podía hacer frío.
Así, la primera vez que vi París estaba durmiendo y fue a través de un cristal helado cuando lo hice; entonces desperté. Me gusta dirigirme a ella con la.
Lo primero que vi de París fue el techo europeo de la estación del Norte -no sé muy bien qué he querido decir con el adjetivo, pero los uno y me gusta-.
Bajé del tren con mi polar de Amsterdam, sueño, mochila y una gorra de los yankees de Nueva York.
No, vuelvo atrás: bajé mirando hacia arriba, como si hubiera estado allí antes pero igual me sorprendiera, como conocer por primera vez a alguien que ya has conocido antes.

Me recuerdo dando vueltas en la estación decidiendo en qué se basaba lo que tenía que decidir. Es algo que me define en muchas ocasiones.
Así bastante tiempo, intercalando las vueltas con desvíos a la entrada de la estación para mirar como eran las cosas de ciudad en París. En la primer desvío miré cómo era el color de los semáforos. Luego la forma de las baldosas de las aceras. Y las farolas de París. Estoy en París.
¿Cómo puede ser que acabe de erizar mi piel con una maniobra de sólo un pensamiento?

París me conoció solo. Insisto, París me conoció solo.
Y sólo solo supe hablar con París del silencio y del miedo y del echar de menos.
Y París se hizo mi París en cuatro días solo con ella.

Tengo la mirada líquida.

Quise para este post una referencia a algún trocito de ella en mí, como persona que es. Así que, como suelo olvidar nombres, he abierto una de las cajas de recuerdos para buscarlo. El mapa de los Lafayette aún huele a ella; marqué la Rue Des Blancs Manteaux por un parque donde pasé horas naciendo sin prisas -o, al menos, mi París nació en mí-. Los niños chirriaban imitando gatos; míu en vez de miau.

Cuando aún no era yo, quería un triángulo amoroso con un amor -el que fuera- y París, porque así imaginé a París.
Yo no cambio mi París por la de nadie, y menos por la del de entonces.

A veces la recupero y me acuerdo de todo, porque mi memoria no retiene bien, aunque lo importante es: me acuerdo y vuelvo a recuperar lo que aprendí allí. Así descubro más de mí, como dije de nuevo a quien, hace poco, me unió una casualidad:

Ayer cai en algo: me alegré de que una casualidad como la que sucedió,
fuera para mí, lo que lleva a Alba a ser un medio, no un fin. Por eso
Alba sigue siendo aún más Penélope. Sigue como recuerdo por su vida.
Y como ella es nuestro vínculo -aunque tú recuerdes a Alba y yo a
Penélope- y a la vez un pasado, poco puede decir que no sepas ya.
Sí que me dejó huella, pero no por canciones, sino porque nació en mi
vida cuando han empezado a fallecer otras. También tiene que ver que
yo no sepa vivir sin sentir tan hondo.
No sé hablar más de ella; quizás de Penélope sí, su memoria viva,
porque es mía. Todo lo que puedo decir de ella, está dicho; lo demás
para cada uno, si? Es lo mejor.

* la foto la hice en cuatro de agosto de 2005, mucho después de cuando escribí esto, y mucho mucho después de la primera vez que estuve en parís.

Categorías:

personal

4 comentarios

Viviendo sintiendo hondo ganas, aunque duela, la vida es un regalo y pasar x ella de puntillas, sin exprimirla al máximo, sin sentirlo todo a fondo, lo bueno y lo malo, sería como despreciarlo… he estado hablando de eso con mi gente en estos días (más casualidades…) y si aún no te lo has leido, leete Siddartha de Herman Hesse, a mi me hizo darme cuenta de esto.
A lo mejor nos cruzamos esta noche x la Razz.
Un beso

Me gusta

Hay veces en las que la necesidad de huir de algo que ya nos suena demasiado nos lleva a otra ciudad. La oportunidad no puede ser mejor; pero viajamos siempre con nuestra cabeza, que llega cargada de equipaje. Me gusta viajar y conocer otros lugares, pero a veces esa carga les da un sabor amargo, y me impide disfrutarla al máximo. Puedo decir que París me dejó buen sabor; quizás llevaba algo menos en la cabeza.

Me gusta

Add a Response

Your name, email address, and comment are required. We will not publish your email.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

The following HTML tags can be used in the comment field: <a href="" title="" rel=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <pre> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

A %d blogueros les gusta esto: