la segunda etapa

[The Smiths – Asleep]

Desde ayer poco más que haberme quedado en casa con ganas de un café con cualquier persona desconocida capaz de contagiarse del aire fresco de estos días; posteando por las paredes, mirando al frío, escuchando lluvia y poco -muy poco- más.
Domigo. Salgo cerca de la playa, aunque la brisa se enfrió y estaba demasiado evasivo como para seguir estando.
No me ha gustado nada Castelldefels.
En mi videoclub no tenían ni Taxi driver ni Blade Runner.

Es natural enfadarse, tanto como querer. Y aquí lo estoy porque durante ayer y hoy he recordado momentos del viernes en el encuentro con quien fuera alguien que fue más de lo que es ahora; y bastante más. Utilizaría otras palabras como mejor amigo pero las guardaré para quién necesite hipocresía, o hable ese tipo de dialecto.
En concreto, ahora me recordaré qué me insinuó cuando dije que Smiths, Morrisey estan bien, me gusta esta música. Como tantas otras veces miró marcando la noche y decidiendo que yo no tenía fundamento en aquel comentario. Claro, yo no concibo nada a parte de los Beatles y lo de que hablo lejos de Liverpool, es todo para llamar la atención. Si realmente me gustaran los Smiths tendría todos sus discos, cantaría como Morrysey y habría visitado todos los lugares míticos de ellos (¿los tienen? perdona la pregunta, pero quería dejar claro que se trata de ironía). Me enfado al pensar qué poco ayudó no enfadarse y callar. El silencio es el germen del rencor, porque todo lo que callas cuando deberías haber hablado, se guarda en algún rincón de ti. Y cuando decides que se acabó el silencio, no sabes qué es esto nuevo entre las manos ¿agresividad? ¿mala leche? ¿eres malo? Y eso no es todo: fácil resulta que te tilden de algo si dejas de ser un perrito faldero. Ya no soy el eterno aprendiz… ¡ya me enfado!

La primera etapa era la “inconsciencia de la incompetencia”; la segunda “consciencia de la incompetencia”. En ella paseando, buscando mis putas competencias y destapando mis jodidas incompetencias. ¿Tantas tenía? Qué vergüenza… Tantas que no veo las competencias. Tantas que no sé dónde esta la competencia y la incopetencia. Tantas dudas. Y encima no sé cómo coño funciona todo lo de fuera. Cada vez sé menos.
Sonríe y espera la tercera etapa, aquélla que llaman “consciencia de la competencia”; será bienvenida.
Fumaré mientras espero…

^ morrissey en directo el veinticinco de agosto de dos mil seis, en el rock en seine, parís

Categorías:

personal

Add a Response

Your name, email address, and comment are required. We will not publish your email.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

The following HTML tags can be used in the comment field: <a href="" title="" rel=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <pre> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

A %d blogueros les gusta esto: